lunes, 2 de octubre de 2017

Tiempos de sinécdoque



Ya no soy yo, uno, indivisible, singular, con mis huellas dactilares, el mapa de mi retina, el timbre de mi voz, mi alma mortal. 

Ya, finalmente, todos somos uno, bien empaquetados,  menudillos envueltos en papel de estraza,  formando una masa informe moldeada a su antojo que ahora sangra. 

Unos forman  el pueblo de Cataluña, otros la comunidad de los traidores.

Dos inmensas alforjas balanceándose sobre el lomo de un gran borrico. 

Tiempos de sinécdoque.

Hoy 300 bomberos son Los Bomberos
Hoy 50 tractores son Los Agricultores
Hoy 200 estudiantes son Los Estudiantes
Hoy 500 maestros son La Comunidad Educativa
Hoy 15 colegios son Los Colegios
Hoy 2 millones de personas votando son Los Catalanes
Hoy 2 partidos políticos son Los Catalanes
Hoy 4 millones de abstenciones son Los Traidores
Hoy 5 partidos políticos son Los Renegados
 

Hoy, aquí y allí, el partido es la nación.

“¡¡¡Roma no paga a traidores!!!”, gritó  Mireia Boya. Mireia representa a unos 5.000 catalanes y su partido a unos 300.000.

Dice Mireia que también me representa a mí, porque soy trabajador y catalán. Yo no se lo he pedido. Pero ella insiste, y dice que sí, que me representa. 

Tiempos de sinécdoque, tiempos de silencio.

Aquí estoy, Mireia Boya. Mírame bien a los ojos.

Cuando pierdas la memoria me plantaré frente a ti y te recordaré que un día me señalaste y me amenazaste.

No sabes nada de  mí, ni mi nombre, ni el color de mis ojos, ni la ambición de mis ilusiones, ni mi compromiso con la justicia y con los derechos humanos,  con los débiles frente a los poderosos.

Pero un día te subiste a una caja de cervezas y gritaste frente a los tuyos que si yo no estaba contigo, traicionaba a mi pueblo. Un dictamen sumarísimo.  

Dime, ¿Quién eres, Mireia?

Tiempos de sinécdoque.

Ya tienes tu sangre. Ya tienes tu patria. Hoy ya puedes exhibir la represión de las bestias, hoy ya puedes decir con la dignidad de las princesas ofendidas ¡Mirad! ¡Esta es la sangre de mi pueblo!

Tiempos de silencio. 

Objetivo cumplido.

8 comentarios:

Belén dijo...

Sí.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

¡Chssstt !
¡Te oyen !

D.F. dijo...

Comparto su punto de vista... Excelente reflexion

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Gracias amigo
Reconforta sentirse acompañado.
¡Salud!

Carlos dijo...

Enhorabuena por este texto que proviene de las entrañas, de un triste día para todos.
Saludos

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Un fuerte abrazo, amigo

josanpero dijo...

Muy de acuerdo. Un abrazo

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Un abrazo, Josanpero