martes, 26 de septiembre de 2017

Fantasmas, apariciones y regresados del más allá

No soy nada aficionado al género del terror, ni amante de lo fantástico. Más allá de la fascinación o de mis miedos  hacia los monstruos  de la  vieja Hammer,  que me obligaban a arroparme hasta la cabeza  en las camas de  mi infancia,  no tengo más héroes  que Edgar Allan Poe, alguna cosilla de Lovecraft , el Frankenstein de Kenneth Branagh y el inmenso Drácula de Francis Ford Coppola.

Sin embargo, el destino ha sido generoso conmigo y me ha dado la oportunidad de conocer y de querer, como si fuesen mis hermanos, a un pequeño grupo de personas a las que lo sobrenatural, en todas sus formas,  les atrae como la luz de la luna a un licántropo  y devoran  con  avidez  todo tipo de películas y libros en los que se suceden apariciones fantasmales, posesiones infernales, encantamientos, brujerías,  transformaciones terroríficas,  fenómenos  ovni y toda suerte de paranormalidades.

Tanto es así que he disfrutado  con ellos -pizza mediante-  de sesiones de cine fórum con la  ya mítica serie Expediente X,  o con películas que son clásicos del género, tales como El exorcista, Poltergeist, Alien, Carrie, Al final de la escalera, Demian, el Resplandor, The Ring, El ente, La bruja, El más allá etc…  Les divierte de tal manera  lo espectral  que suelen llamarse por teléfono a media noche  o escribirse whatsapps comentando el programa  “Cuarto Milenio” , que presenta el periodista  Iker Jiménez.

Estos queridísimos friquis míos no son los únicos que la gozan con este tipo de historias. Es más,  creo que son legión, de ahí que el ínclito Jiménez mantenga su programa de televisión en antena compitiendo en tiempo con Jordi Hurtado, un auténtico misterio de la juventud eterna. O que El Festival de Sitges cumpla este año 50 certámenes sin interrupción (medio siglo, se dice pronto), proyectando y difundiendo exclusivamente películas de  terror y de lo fantástico,  que después se proyectan con gran éxito en cines de todo el mundo y ven miles y miles de espectadores.
En España, además -y también en otros países- trabajan editoriales como Valdemar, especializadas en historias extraordinarias, terroríficas y fantásticas  porque existe un público muy numeroso que las demanda.

Y es que la atracción y la fascinación del hombre hacia lo misterioso, hacia lo incomprensible, hacia todo aquello que escapa al entendimiento  y que es imposible explicar con la razón, no es algo que haya surgido en nuestra época, ni siquiera durante los dos  últimos siglos, cuando Murnau aterrorizaba a toda Europa con su Nosferatu o  incluso antes, cuando Mary Shelley alumbró  su Frankenstein y Bram Stocker su Drácula.

Ahora, gracias al rigor intelectual  y a la minuciosidad de una investigadora catalana, los aficionados a lo extraordinario  ya  tienen la posibilidad de conocer cómo y de qué manera nació y se desarrolló en la tradición de nuestra  cultura occidental todo aquello que tanto les fascina. Fantasmas, muertos no muertos, apariciones, ejércitos espectrales, encantamientos, hechizos y brujerías, posesiones infernales y fantasmagóricas, casas encantadas, exorcismos,  y todo tipo de fenómenos paranormales que, lejos de constituir un hallazgo de nuestra modernidad, se mecen en la  cuna de la más remota antigüedad clásica.

Y todo gracias a Alejandra Guzmán Almagro (doctora en filología clásica y profesora de Universidad de Barcelona) y a la editorial SanSSoleil, que ha apostado por publicar un trabajo de investigación exhaustivo y brillante, en el que el lector aficionado, tanto a lo fantástico como a la historia antigua, puede hallar información inédita y disfrutar asombrándose con textos  datados siglos antes de nuestra era hasta bien entrada la Edad Moderna; narraciones cuyos sucesos nos resultan muy familiares, porque los hemos visto o leído en el  cine o en la literatura moderna y contemporánea,  sin saber que ya hacía más de 2.000 años que el hombre las había imaginado y las había escrito, o sencillamente las transmitió con el fin de provocar la misma fascinación que nos provocan a  nosotros, creyendo a menudo su más estricta literalidad.

El libro de Alejandra Guzmán Almagro se titula “Fantasmas, apariciones y regresados del más allá”.  Guzmán  lo ha escrito con intención claramente divulgativa para acercar su trabajo al gran  público interesado en este tipo de temas, pero sin sacrificar para ello la precisión y la seriedad, la solidez de que ha hecho gala durante toda su trayectoria académica, que garantizan la verosimilitud de las fuentes con las que trabaja: una serie asombrosa de textos jugosos  escritos por autores de la antigüedad clásica como Homero, Herodoto, Plinio el Joven, Luciano de Samosata, Suetonio, Plutarco, Apuleyo de Madaura , etc., pasando por  autores del cristianismo medieval  como Agustín de Hypona o Gervasio de Tibury, y llegando hasta los inicios de la Edad Moderna, con autores como Martín del Rió o Petru Tyraneus, entre muchos otros, quienes, según la autora, consolidarían la tradición del terror en la cultura europea.

Para que el lector se pueda hacer una idea de los atractivos de esta propuesta que ya ha puesto a la venta la editorial SanSSoleil, me permito enumerar alguno de los títulos de las historias sobrenaturales que ha seleccionado y que comenta la misma Alejandra Guzmán. “El fantasma de los baños”, “El fantasma de César desafía a Bruto”, “El fantasma de Clonice”, “El sepulcro embrujado”, “Visión en el cementerio”, “Carta a un fantasma”, ”Cadáveres en fuga”,  “El filósofo converso”, ”El espíritu de las aguas”, “La poseída de Perú”, “El fantasma asesino de las termas”, “El propio funeral”, ”El vidente” , o una auténtica joya de Agustín Calvet titulada  ”Los cazavampiros”, entre otros muchos que no detallo por no hacerme pesado.

Y  si alguien cree, por ejemplo,  que los ejércitos espectrales son una invención del creador de 'Juego de Tronos' o de 'Piratas del Caribe', cuando lea este libro podrá decirle a sus amigos que ni hablar, que  los ejércitos espectrales ya merecieron el interés de escritores, pensadores o cronistas  en la antigüedad clásica, y que autores como Pausanias o Julio Obsecuente dan buena cuenta de batallas invisibles y de la huida despavorida de las legiones romanas ante el inminente enfrentamiento contra   batallones compuestos por soldados muertos.

Sin embargo, el lector del libro de  Alejandra Guzmán no solamente encuentra  una serie de textos antiguos comentados, muchos de ellos inéditos, en los que podemos leer todo tipo de sucesos extraordinarios.  El libro de Guzmán, además  -o posiblemente sobre todo-  es un excelente estudio sobre el origen y desarrollo de la transmisión de  estos fenómenos; de las conexiones  intertextuales a lo largo de la historia; de su transformación a través de los siglos por obra y gracia del cristianismo hegemónico. Tanto es así que la autora extiende por vez primera una diacronía en relación a  esta temática y ofrece a especialistas de otras  áreas del conocimiento una herramienta muy útil para el estudio y análisis de nuestras sociedades, de los intríngulis que moldean la naturaleza del hombre.

Por eso,  más allá de la minuciosidad y el gusto a la hora de espigar todo esa gavilla de textos tan suculentos, otro de los méritos del libro estriba, precisamente, en que la autora  alumbra para la historia y los estudios filológicos ( y creo que también para la antropología  y  la sociología)   las vicisitudes de lo paranormal en la tradición cultural europea, desde su cuna hasta prácticamente las puertas de la Ilustración.

De hecho, nos encantaría que Alejandra Guzmán continuase con esta línea de investigación para comprobar o conocer de qué manera -muy probablemente- los románticos bebieron de todas esas fuentes y colmaron con ellas su imaginación y la de un público ávido de  ”Fantasmas, apariciones y regresados del más allá.”  Al fin y al cabo, el mismo público que hoy disfrutará , en muy pocos días, del terror y la fantasía en el Festival de Sitges, o los mismos  que nos congregamos frente al televisor, comiendo una pizza, para conmovernos con las andanzas  de Madler y Scully.

No se lo pierdan. Compren y lean este libro. No se van a arrepentir.
Fantasmas, apariciones y regresados del más allá.”


Alejandra Guzmán Almagro


Editorial Sanssoleil, Barcelona 2017


6 comentarios:

Belén dijo...

No me acuerdo de qué año, pero del festival de Sitges salio una obraza: CUBE (¿la has visto?); y mira que yo NO veo cine de terror porque directamente lo paso mal, durante y después de los "visionados". Pero ésta es.... ¡la reostia!. Besos

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Sí que vi CUBE, sí. Creo que después generó algunas imitaciones
Recuerdo que era angustiosa, asfixiante, perturbadora...
¡Besos!

Juan Nadie dijo...

Habrá que seguir tu recomendación.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Si te haces con él espero que lo disfrutes como yo lo he disfrutado. ¡Es una fuente de sorpresas !
Salud, Juan

Ser etereo-escritor dijo...

SansSoleil sigue deleitándonos con su catálogo. Estaba buscando información sobre este libro cuando he llegado a tu comentario-reseña-recomendación.

De ellos he leído "qué quieren las imágenes" (Mitchell) y me ha parecido enloquecedor (en el buen sentido) como lectura.

saludos!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Me apunto el libro. El título es muy sugerente
Por cierto, he tenido la oportunidad de conocer a los editores de SanSoleil y cuando los oyes hablar te explicas por qué hacen unos libors tan chulos
Un placer
¡salud!