jueves, 2 de junio de 2011

Lord Jim




Le sirvieron de postre un trozo de tarta y mientras hundía la cuchara y partía con ella el tierno triángulo, una lágrima se desprendió del delito y fue a caer sobre la encarnada guinda brillante. En ese instante, antes de probar el primer bocado, su atormentada alma diabética invocó el perdón de los cielos.

11 comentarios:

NENA dijo...

Joseph Conrad, Lord Jim, Patna, capitán Marlowe....

Oye, que me haces buscar e investigar mucho, eh?

Dada mi poco conocimiento, no quería quedarme sin saber de qué trataba el tema.


Un beso, NENA

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Nena, una recomendación: "El corazón de las tinieblas". Hay pocas, muy pocas novelas escritas como esta

Hostal mi loli dijo...

Intenso,en pocas palabras se expresa mucha emoción ,mezcla la tentación,el placer y la culpa,y tal vez más cosas que yo no llegue a apreciar.Salud Capitán.

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Horror, horror y sólo horror es loq ue transmite esta cita condensada.
Conrad sabe de eso, y quizás por eso tú también sabes cómo destilarlo.
Kisses!

Juan Saura dijo...

Mis saludos Jones.

Por sugerente planteamiento ante los placeres de la vida, la eterna lucha del ser humano por hacer lo que sabe que no debe, aún a costa de su propio perjuicio. La tarta... ¡debía estar de muerte!.

Abrazos.

NENA dijo...

Hola de nuevo: he empezado con el libro que me has recomendado y............me pierdo.
Tienes razón en que las narraciones, detalles, sentimientos............están narrados con sublime esquisitez; pero quizás debido a esto, el texto se me hace un poco largo y pesado; soy consciente de que no soy una lectora tenaz para según qué yipo de textos.

Un beso NENA

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Anna, no es una cita. Es un pequeño cuento que se me ocurrió al ver, en un restaurante, a un pobre viejo obeso disfrutar de una de sus últimas comidas, solo, con la culpa de hacer lo que no debía pero con el placer de poder hacerlo. Lo titulé Lord Jim porque era el vivo retrato
de la culpa

¡Juan, cuánto gusto tenerte por aquí! ¡No sabes lo que he hechado de menos tus comentarios con ese estilo tan divertido!

Nena. "El corazón de las tinieblas" es un libro para leer muy muy despacio, frase a frase. Hay que masticar cada palabra. Esta novela no se puede leer como una novedad editorial al uso. Yo creo que no es una cuestión de tenacidad, sino de disponernos cuando cogemos el libro a poner los 5 sentidos en su lectura, relajadamente, sin presión del tiempo, disfrutando de cada momento, de cada coma... Y ya verás.

Juan Saura dijo...

Apreciado amigo Jones, me alegra mucho, que te alegres tanto de recibirme, para mi, es un placer dilucidar contigo, verdad es, que cuando me viniste a visitar y en tu nuevo blog, me sentí invitado a piratear contigo, como te dije, sentí abierta la imaginación a expresarme como en tal acción, siendome fácil y agradable por tu admiración, la cual... te agradezco de corazón, espero, que si es de agrado tuyo, cuentes con mi amistad, y en lo posible, tengamos buen navegar.
Un abrazo, viejo lobo de mar.

Camino a Gaia dijo...

Sufrir antes del deleite, pedir perdón antes de cometer el crimen
y al final jurarse no volver a hacerlo.

Un saludo

Ana Rodríguez Fischer dijo...

¡Diox!
Estoy preparando una edición de "El río de la luna", de Guelbeezu, lo que me obliga a tratar con un personaje conradiano

Anónimo dijo...

Los diabéticos que conozco suelen ser más bien carteristas que aprovechan las aglomeraciones.