lunes, 4 de mayo de 2015

La reproducción del kraken



Vivian -sabia y experta,  joven y hermosa meretriz a la que solamente tú te follas- posa las uñas encarnadas sobre tu pecho peludo y te aparta levemente en un gesto casi imperceptible, lo suficiente como para que sepas que debes dejarte hacer. 

Te mira con cara de niña vieja, se levanta lentamente y, una vez en pie, abre el arco de sus piernas sobre tu cabeza calva.  De modo que, antes de que ni siquiera puedas regodearte, decide flexionarlas, muy despacio, para sentarse sobre ti, sobre tu conciencia empalmada.  

Entonces  tú, el amo y señor de todo esto, donde nadie se mueve sin tu consentimiento,  triunfas de nuevo, en un repunte de la deuda, entre gemidos primates y espasmos fingidos porque la amiguita cabalga sobre el poder y tal parece que flotase a horcajadas en la pequeña galerna de espuma y agua burbujeante que ha provocado el vaivén de las caderas, a las que te aferras como si te fuese la vida en ello.

En unos pocos segundos Vivian escuchará  un sollozo miserable amorrado a su oído, minúsculo, inaudible, parecido al chillido de un silbato sin garbanzo, que pondrá fin al coito acuático.

Y de inmediato, tras una breve convulsión, tus manos -manos de banquero- resbalarán entre los costados, arribarán paralelas a la cintura y desde ahí, en peso muerto, caerán y se hundirán exhaustas hasta yacer, arrugadas, en el fondo inseminado de la bañera, donde descansarán igual que un par de poderosos calamares.

14 comentarios:

mareva dijo...

el escalofrío de la branquia que sucumbe a la hegemonía de la indigencia de los cuerpos y se avalancha como beleño

me supo a salmuera y a la nocturnidad de los que se van con el nombre perdido hacia el devenir de un licor que no pregunta cuándo volveré a verte

salud y placer conocer tus tintas!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Mareva, qué comentario tan sugerente y tan poético
Placer también de tenerte por aquí
¡salud!

ESTER dijo...


Tras el éxtasis de placer ahogado bajo burbujas, dos cuerpos reposan sedados por las olas...

Ester

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Ester. ¿ves amor en esta entrada?

Babe dijo...

Fotograma espeluznante, cópula entre la soberbia y el poder. Habrá tantas situaciones de este tipo por el mundo...
Me gusta como está escrito, me los he imaginado perfectamente, dan grima.
Un abrazo,

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Pretendía retratar el poder financiero, y su miseria ética y humana. De hecho, el banquero, el gran calamar, está inspirado en un reciente fiambre
¡Salud Babe!

ESTER dijo...

Pues sí...no veo amor, veo escena de sexo más o menos salvaje....

¿Qué pasa con mi interpretación?

Ester

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Espeluznante, sí... Y progresas hacia e final. Por eso popongo limar la redacción intermedia....
Cuando dices"De medo que", yo escribiría "Por eso"... menos fomal, mán inmediato/intenso... Y quizás otro par de nimiedades,
Besos!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Ester, detrás ( o debajo, en la bañera) de ese polvo patético, está el protitipo que no dudará jamás en jodernos las vidas a todos para aumentar su poder y sus beneficios
¡Salud!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Ana
¡¡Y lo bueno es que, en la primera redacción, era como tu propones!!. Pero lo cambié, porque me da la sensación de que en todo lo que escribo me persiguen los por, los para, los por, los para, siempre, en todo lugar, tema o formato

DE hecho, con esta entrada estaba contentísmo porque había conseguido no escribir ni una sola vez 'por' y solamente una sola vez 'para'.

¡Me siento víctima de la tiranía de las preposiciones, y me obsesionan...!

Gracias Ana por la sugerencia. La verdad es que es como dices
¡salud!

ESTER dijo...

¿En qué mundo vivo yo? Alicia en el país de las maravillas?

Ester

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

No, no creo que sea que vives en el pais de las maravillas.
El texto está salpicado de:
-El amo y señor de todo esto
-Donde nadie se mueve sin tu consentimiento
-Triunfas de nuevo
-Tu conciencia empalmada
-Triunfas de nuevo, en un repunte de la deuda
-Y de inmediato, tras una breve convulsión, tus manos -manos de banquero
-igual que un par de poderosos calamares.

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Bueno, bueno...
Yo estoy en algo mucho peor:cambiando el tiempo verbal del relato en el que (supuestamente) estoy.
Quizás es sólo una excusa para...
¡Qué calor1
¡Y mi hijo en Berlín, sin entradas... pero regresando de Munich, esta noche. Besos!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Que tengas éxito con el relato y llegue a buen a puerto, en pasado o en presente...