jueves, 11 de diciembre de 2014

Salieri encadenado



La línea parpadea junto a la flecha, insistentemente. 

Sin embargo, más allá del pálpito, todo sigue igual, un inmenso espacio puro, inabarcable, que hace tan solo unos instantes se extendía ante mí como la promesa de un mundo por construir. 


¡Ah!. ¡La falsa profecía de la palabra inédita! ¡El augurio gramatical de la belleza, la invocación a la revelación frustrada.!


A pesar del tiempo, y de la espera;  a pesar de la  fe  y de las horas frente a los libros, no debo ser digno del don que a otros les fue dado. 

¿En qué campo se oxida mi única armadura? ¿Dónde yace la voluntad de  rebelarme contra Dios y contra los hombres?
 

10 comentarios:

Lansky dijo...

Muy injusto, y ya se ha quedado como un lugar común, pero Salieri era un gran músico… de su momento, basta con oírle, como ha habido muchos, por suerte, aunque no un genio inmortal, pero sólo ha habido un Mozart. La gente con talento debe intentar usarlo, y si uno es Salieri, que será lo normal, o incluso menos, no está nada mal, pues hala, a trabajar a que las musas te pillen en el tajo. Los artistas copian, los genios roban, decía Picasso. Ahora bien, se me ocurre un cuento en que todos los músicos intentan ser Mozart, y claro no lo consiguen, ¿el final? aun no lo he decidido, puede que se acabe la música (todos rompen desesperados sus partituras) o puede que deciden unánimemente que la armonía y el ritmo y el contrapunto son anticuallas e inventen el jazz o...modestia y admiración, la virtud intelectual más escasa. En cualquier caso, ¡qué daño ha hecho la sobrevalorada peli de Milos Forman!

Ana Rodríguez Fischer dijo...

No, querido....
El problema es que quines "traficamos"con las palabras... desconfiamos del modo en que pueden orquestase los castillos o palacios... a asaltar...
Esperamos... pacientes!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Trabajo, trabajo y trabajo, así es, no hay otro camino. Pero, amigo, a veces es desesperante, porque todo se traduce en papelera, papelera y papelera
Está bien la idea del cuento: El jazz como vía de escape para los frustrados de la música llamada seria o clásica.

No estoy de acuerdo con tu valoración sobre la peli de Milos Forman. A mí me parece una gran historia,independientemente de su credibilidad histórica. Pero creo que eso es lo de menos. Es un drama griego en toda regla. ¡Qué dos peersonjes, por Dios! Mozart, la insolencia y el atrevimiento del ingenio innato. ¡Salieri! La desesperación, la envidia, la frustración, una vida dedicada al arte, una vida de trabajo y rigor eclipsada por un joven tocado por la mano de dios..´. Joooder, Si es que se me pone la piel de gallina

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Como podrá supones, mi Salieri encadenado no está muy lejos de mí

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Anna, no entiendo muy bien tu comentario, disculpa

Lansky dijo...

No he dicho que la película de Milos Forman fuera mala; lo que he dicho, y lo reitero, es que está sobrevalorada, de hecho, maneja un tópico lamentable y falso ( o verdad a medias) y no me refiero a su rigor histórico, sino una actitud ética y estética: la de las compensaciones (incventada por mediocres): Charlie Parker era un egnio, sí, pero un drogata; Messi ídem, sí, pero border line; Molovni un genio, sí, pero alcohóloco lamentable,Mozar ídem, pero frívolo y tonto de baba... etc.

Ana Rodríguez Fischer dijo...

PUES QUE YO MISMA debatí, in ille tempore, esas cuestiones, cuando aparecieron en las pantallas para recordarnos... Y no había nada claro, la verdad... No había datos con los que contrarrestar... Parece que Lansky está mnás al día que yo...
Kisses!

Hostal mi loli dijo...

FELIZ AÑO, y espero que actualices pronto. Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Gracias Loli
Ando liado por temas de salud de un familiar muy muy querido. Ya tengo ganas, ya, de ponerme a escribir de nuevo
Me rondan varios temas. A ver si todo se resuelve bien y vuelo a daros la murga con mis cosas
¡¡Abrazos!!

ESTER dijo...

Todos somos "Salieri encadenado" hasta que nos despojamos del yugo que nos ata.

Cuando lo hayas encontrado, anótalo.
Charles Dickens

Besos.