domingo, 6 de junio de 2010

Súplica


El dolor de amor rasga las entretelas que cubren la carne viva del corazón en el momento de recibir las palabras más temidas que jamás se dijeron pero que siempre revolotearon con alas negras de cuervos agoreros de carroña fácil sencilla porque no hay más que esperar el momento adecuado en el que todo se viene abajo en un torrente lagrimoso y el vértigo temido de precipitarlo todo hacia las piedras del abismo donde rompe el agua con tal estruendo que es el único ruido que se oye cuando cesa el oscuro graznido del córvido antes de que las uñas se cierren con el puño y abra místicos rencores sobre la mano sabia amante de caricias expertas hipnóticas manos de faquir propiciatorias del gemido sobrehumano súbito borbotón impetuoso contorsión exasperante placer insospechado y el retorno a la calma en ausencia del aire solicitado que reclama el pecho excitado más allá de los límites de la vida mientras se balbucean sonidos supervivientes susurros de amor siempre tu yo el fin del mundo jamás contigo juntos mía tuyo eternamente pero ni puntos puedo escribir con el alma secuestrada porque las palabras solícitas acuden solidarias invocadas en falso hacia un exorcismo inútil en lugar del sacrificio de un gato un jilguero un perro una criatura de crimen fácil y conciencia barata y beber hasta embriagarme de sangre doméstica como vampiro de pacotilla que perdió el coraje o quién sabe si la conciencia de clase lanzarme a la calle blandiendo ostentoso el arma del delito mientras cae la sangre desde la boca encarnada de asesino sin circo manchando de culpas cárdenas las ropas que visto y la tierra que piso sin honor de penitente hasta que algún valiente insensato se ocupe de mi y acabe para siempre con el dolor que me perfora el hueso escarba en la carne muerde en el nervio y desgarra las entrañas y sigo vivo por mi esencia inmortal por eso suplico ahora que se me conceda de nuevo la vida para morir sin pena aliviado del peso que soporto y así yacer en paz con la muerte amiga en el universo del olvido.


Vuelvo mañana.
El cuadro es de Edvard Munch y se titula “Amor y dolor”, también conocido como “El Vampiro”.

25 comentarios:

Ana Rodríguez Fischer dijo...

Espléndido tu texto.
Habiendo estado donde estuve... me intrigaba el porqué de la ilustración elegida. Vértigo!
A.

Anónimo dijo...

Cuales son las palabras más temidas que jamás se dijeron? Acaso son :vas a morir.Creo que le faltan unas cuantas comas al texto o ¿lo has hecho adrede para darle más fuerza expresiva? dv

Isabel Martínez dijo...

Fantástico, Mariano José.
El noruego Munch y ese texto desgarrado.
Pero deseo que tu súplica no sea oída y tu esencia inmortal nos siga abrigando a todos por los siglos de los siglos y sin amén.
Un abrazo enorme y, por supuesto: ¡salud!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Ana.
Es un cuadro tremendo. En él se ve todo lo que que convive, cohabita, ocasiona, produce... el amor, el de verdad, del que habla como pocos lo han hecho José Mª Guelbenzu.
¡salud Ana!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Dv
Me salían palabras, no me salían frases, no había pie para un punto o una coma: pausas, límites racionales para explicar lo más irracional que nadie puede experimentar, algo que no tiene linea final, ni para bien ni para mal.
Indolencia gramatical predepresiva. Qué se yo. Ha salido así, sin explicación posible.
¡Salud!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Isabel
No sé. Es larga la inmortalidad. Puede ser llevadera en la inconsciencia, en el puro goce de todo, por siempre, sin pensar, sin dolor, sin remordimiento, sin deseo. Pero mucho me temo que de todo eso, mortales e inmortales, no nos libramos ni con la muerte ni con la vida
¡salud!

Ataúlfa Braun dijo...

¡Grande, MJ! Un viaje literario vertiginoso. Toda la esencia romántica concentrada en estos tiempos ¿¿posmodernos?¿
¡Salud!

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Ataulfa
Creo que estamos en la posmodernidad de la posmodernidad. Alguien habrá que le ponga un sustantivo a lo que acontece. Tiempos de vanidades, despilfarro,mezquindad,mediocridad,solidaridad vana,desorientación, enagaño... tiempos de fascismo camuflado bajo la piel de la democracia. Tiempos también para el amor, y el gozo y la felicidad en los pequeños círculos de cada cual. Pero esto último ya tiene un nombre: la vida
¡salud!

NENA dijo...

En vez de "súplica", tenías que haber titulado el texto :" ahogo".
Eso es lo que me ha pasado al leerlo. Si te soy sincera, no he captado el mensaje, ya que te absorbe la impaciencia de acabar de leerlo porque no ves ni un punto ni coma y deseas llegar al final.
Más sincera, imposible.

Un abrazo,

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Te agradezco la sinceridad Nena
Me ha salido así. Creo que se lo he explicado a Dv: hay cosas que no entienden de límites, ni de pausas, y aparecían las palabras y las tecleaba según me rondaban.
Mensaje (?¿) ¡Uf! no hay mensaje, hay carne viva

¡salud Nena!

Belén dijo...

Mi amor siempre dice en estos vanos tiempos adormecidos que ya solo aspira a que le quieran... y a querer. Curiosamente siempre dice primero a "que me quieran", y después dice "y a querer"... (ese pequeño (?) egoísmo individual...) y habla además, de su pequeño círculo, el cercano, con el que construyes "la vida"... Quiza las palabras más temidas sean esas: "ya no te quiero"... en esta sociedad "desmovilizada", quiza sean esas, insisto, las que terminen por inmovilizarnos eternamente... No se qué mueve el mundo, pero también a día de hoy (pelin asténico y depresivo por mi parte), espero que el amor (en sentido amplio pero a mi pequeño círculo) sea el motor que menea "mi" mundo...
Besazo grande y gordo

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Tu amor es un sabio Belen, porque además de saber lo que quiere en la vida, quiere lo único que vale la pena. Y como decís los de ciencias, el orden de los factores no altera el producto.

Esas son, exactemente, las palabras.
Yo creo que hay que utilizar muchos "te quiero" y unos cuantos "te odio" para conseguir que la gran mayoría pueda vivir con cierta dignidad. Y decir una cosa y otra cuando toque, caiga quien caiga.

¡Salud y abrazos Belen! ¡Recuerdos!

Roy Batty dijo...

Yo sólo quiero querer y que me quieran y mantener un poquito de coherencia. Quiero ser honesto y leal. Pero también quiero ser libre. Quiero expresarme sin mordazas. Quiero que me hablen igual. No creo en más miedos que los de ficción. Ni en más ataduras que las del placer. No entiendo que el amor me desgarre. Sí es cierto que de vez en cuando me produce algún "sarpullido", pero nada que no sepa se cura con dos días de reposo. Y acerca de vértigo: sólo me lo producen las alturas. Por eso procuros no elevarme demasiado.
Terrenal? Pragmático? calvinista? quizás si, pero ¿ y porqué no?
Besos a los románticos reunidos.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Roy Batty, no sé quien eres, pero me caes de puta madre.
La tuya es una de la intervenciones más rotundas que nunca se han escito en los cuatro años de este blog. Envidio esa claridad de postura vital. Lo tuyo es todo un manifiesto. Por lo que dices, podrás ser muchas cosas, pero calvinista creo que no porque con eso ideario y esa ausencia de complejos para expresarlo Calvino te condenaría al potro de las torturas.
Un places tenerte por aquí. Si frecuentas, no te cortes. Te espero

¡salud!
ah! elévate de vez en cuando. Los vértigos tienen mucho de placentero.

Belén dijo...

Estimado replicante: más humano que los humanos: tus querencias y tus deseos son los míos. Tú los has expresado mejor. Pero somos iguales (ambos de la cultura de "la piel y de la carne", como decía el guión de LA PELICULA -en mayúsculas) con las mismas incoherencias, los mismos miedos (aunque sean de ficción), o al menos así lo siento al leerte. Encantada de saludarte.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Roy, ahora sé quien eres. ¡No faltes!
¡Nunca!

Salud

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Y otra cosa más, Roy. Eres el más romántico de los que nos hemos dado cita en este blog. De hecho eres el paradigma del héroe romántico.
Hermosa paradoja
¡salud!

Anónimo dijo...

Pues no se donde tiene el romanticismo el tal Roy,pero si tu lo dices.....dv

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Roy Batty es el replicante de Blade Runner que se rebela contra el padre. Es un Prometeo desencadenado contemporáneo; un Frakenstein en busca de su identidad que se enfrenta a su destino a sabiendas de que perderá.
¡Salud!

Anónimo dijo...

Es eso el romanticismo? Que raros sois los ¨románticos¨dv

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

¡No lo sabes bien! No damos más que problemas, incluso después de muertos.

Carlos dijo...

Uff Hablador, tu texto me deja sin aliento y no sólo por la falta de signos de puntuación. Si te ha salido así, de un tirón, ¡vaya desgarro! Eres GRANDE

Isabel Romana dijo...

Un texto de gran potencia, amigo, desgarrador e intenso. Enhorabuena.

Eastriver dijo...

Exorcismo. Y Much presidiendo la escena. Sin palabras. ¿Conoces la Madonna de Munch? Una Virgen que te deja con la boca abierta. Un abrazo.

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Gracias amig@s.

La Madonna de Munch desborda sensualidad, sexualidad mezclada con un misticismo extraño, casi diábolico... no es virgen, ni madre, es la dueña de quien la mira

¡Salud amig@s!