miércoles, 30 de noviembre de 2011

Todas las veces





“-Cuando venga por segunda o por tercera vez, apenas sentirá ya el sofoco”




“El Proceso”. Franz Kafka





Todas las veces que he podido gritar y no he gritado.
Todas las veces que no he podido gritar y, aún así, debería haber gritado.

Cada oportunidad que he tenido de expresarme libremente y no lo he hecho.
Cada oportunidad en la que no he podido expresarme libremente y no he reclamado, ni he exigido, ni me he rebelado contra la prohibición de expresarme libremente.

Siempre que supe de una injusticia y di gracias porque no era yo quien la sufría. Siempre que conocí víctimas de injusticias, y cambié de acera o de conversación.

Cada vez que otros salieron a las calles y yo me quedé en casa.
Cada vez que otros salieron a las calles, por mí, y por otros que, como yo, se quedaron en casa, y juzgué, todas esas veces, a los que salieron a las calles por mí.

Todas la huelgas que no he hecho, para que las hagan otros, por si no consiguen el objetivo, y así yo no perdía ni medio euro.
Todas las huelgas que no he hecho, para que las hagan otros, por si consiguen el objetivo. Así, aunque yo no arriesgué nada, también me beneficié.



Todas las ocasiones en las que no he ido a votar.
Todas las ocasiones en la que he ido a votar, y he votado a conciencia, sabiendo que el partido al que voto representa los intereses de quienes van a hacer lo posible para que yo y mis hijos, y los hijos de mis hijos, y los hijos de mis hermanos, vivan peor, porque mi desgracia es su fortuna.
Todas las ocasiones en las que he podido convencer a otros para vayan a votar y no sólo no lo he hecho, sino que les he convencido de que lo realmente provechoso, lo inteligente, lo sofisticado, lo útil, es no votar.

Todos los instantes en los que he encogido los hombros cuando he sabido de alguien a quien han despedido y he dicho “la cosa está así”.
Todos los instantes en los que, además de encogerme de hombros y pensar, o decir “la cosa está así” cuando he sabido de alguien a quien han despedido, además he cruzado los dedos, y después he dicho “de momento, yo tengo trabajo”.

La suma de estas y otras decisiones similares que he tomado a lo largo de mi vida ha propiciado una serie de consecuencias que la van a cambiar, la van a empeorar, para mí y para los míos, para mis hijos, y para los hijos de mis hijos, porque ya nada va a ser lo mismo. La vida de todos va ser más esclava, más pobre, mezquina, sojuzgada, sometida, peligrosa, violenta, insalubre, insostenible, enferma, insolidaria.

Y para entonces -que es mañana- este texto será dos cosas: una profecía sin demasiado mérito y un descargo de conciencia inútil.

10 comentarios:

klee dijo...

Estamos demasiado acostumbrados a que sean los demás quién hace las cosas, es como un antiguo reclamo de Kodak,"apriete el boton y nosotros hacemos el resto"
Pareciera que con votar ya hemos cumplido con nuestra obligación democrática y pensamos que con apretar el boton ya es suficiente.
creo que con la edad uno ya se arrepiente de los errores cometidos,algunos son como heridas que no acaban de cicatrizar y otros nos los perdonamos por nuestra ignorancia al cometerlos.
un saludo hablador¡¡
la conciencia es dolorosa.

NENA dijo...

Sigo con Kafka: "A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar."

Pues yo he gritado y dado patadas cuando he tentido la necesidad de hacerlo;eso sí, en el refugio de mi casa.

Los hijos de los hijos de mi hija no me importan;me importa ella, que la veo cada día.
Egoísmo?


Un beso, NENA

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Klee, hemos delegado hasta la gestión de nuestros derechos.Y los derechos se defienden personalmente, codo con codo, con nuestros semejantes. Nadie lo va hacer por nosotros, ni siquiera aquellas organizaciones políticas más afines a nuestra manera de ver e imaginar la sociedad. Y ese estado de las cosas es muy difícil de revertir. Lo deberá hacer una nueva generación que se cague en todos nosotros, por ser culpables de dilapidar las conquistas fruto de siglos de lucha. Eso espero...

Nena, me refiero al grito colectivo, ese que tendríamos que emitir cada vez que vemos o conocemos una injusticia, una acción que socava alguna conquista, algun derecho social o civil. Y perdóname, pero yo creo que sí que te preocupa cómo pueda llegar a vivir los hijos de tu hija, aunque entiendo lo que quieres decir.

La frase que escribes de Kafka... es una enseñanza que se han aprendido bien los poderosos.

Salud y afecto para los dos

Belén dijo...

No te fustigues tanto querido hablador; si tienes un rato, te regalo un mensaje optimista; paradojicamente proviene de un hermoso epitafio... Un beso.
http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/11/24/lynn-margulis/

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Belen, es envidiable el optimismo y el enfoque de la vida y de la muerte de Lynn Margulis.
Hoy, precisamente, me gustaría haber tenido esa predisposición a ver la vida sencillamente como una parte del proceso biológico, pero, maldita sea, la evolución (mal que le le pese a Lynn) me dotó de cerebro, y de sentimientos, y de ideas, y de ilusiones, y también me forzó a compartir o a luchar por lo que pienso con seres similares a mi... y a partir de aquí se acaba la biología y la feliz historia de las bacterias que cooperan para formar los cuatro grupos de seres vivos

Un abrazo Belen

Belén dijo...

¿se acaba, dices?...

El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Bueno, me explico mejor: la biología sigue, continúa, invencible (darwinianamente cooperativa) hasta en los charcos infectos, tóxicos e imposibles de Riotinto, en Huelva. Lo que se acaba, en realidad, es la feliz biología, y se constata la tragicomedia humana.

Saludos afectuosos
PD: creo que Lynn (por lo que he leído en enlace que nos ofreces) lo que hace es negar que la cooperación sea un recurso de supervicencia y de evolución. O sea, que es un poco tramposilla, aunque su teoría sea de lo más reconfortante, saludable y más que conveniente.

Hostal mi loli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Pobrecito Hablador del Siglo XXI dijo...

Gracias Loli.
Suerte con tu blog de creación

Hostal mi loli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.